
Mi madre es una abuela porteadora. Cuando yo nací, me llevó en una especie de bandolera que luego regaló a una amiga, con lo que mis hermanos no se pudieron beneficiar de los cómodos paseítos en el regazo de mamá.
A mis hijos los ha llevado, los lleva cómoda y encantada, sobre todo ahora que Naia pesa 10 kilos y destroza cualquier espalda. Acude a manifestaciones a favor del porteo, a fiestas a favor de la lactancia materna o simplemente, se lleva la niña al parque en la bandolera, en el mei-tai o en el fular…
Me gustaría que otras abuelas pudieran comprobar lo cómodo que es para ellas y lo felices que se duermen sus niet@s en su regazo cuando son porteados…
Por eso yo quiero compartiros mi experiencia… y ella la suya
Ah, y no podía faltar tampoco esta foto del yayo, llevando a la nieta de excursión!